Noviembre de 1769. Frente a Mercury Bay, el Endeavour retoma su rumbo hacia el norte y completa la vuelta a Nueva Zelanda iniciada en el primer tomo. Cook bautiza un río como el Támesis, fondea en la bahía de las Islas, dobla el cabo Norte en medio de un huracán, y luego viene a carenar su barco en el estrecho de la Reina Carlota, donde toma posesión del país en nombre del rey.
Queda por demostrar lo que Cook sospecha desde hace semanas: un estrecho separa efectivamente las dos islas. Concluida la vuelta a la Isla Sur, el consejo de oficiales decide en bahía del Almirantazgo y pone rumbo al oeste, hacia una tierra todavía ausente de todo mapa europeo. Tras una larga travesía del mar de Tasmania, una costa desconocida se alza por fin en Point Hicks: la Nueva Holanda.
En Bahía Botany, el primer contacto se trunca: los aborígenes blanden sus azagayas ante los botes ingleses, un marinero muere y queda sepultado bajo la arena. El Endeavour remonta luego hacia el norte a lo largo de una costa entera todavía sin nombre europeo, sembrando bautismos en cada cabo, hasta esa punta que Cook llama Tribulación, porque allí, escribe, comenzaron todas las desdichas.
Este segundo tomo del diario auténtico de Cook conduce al lector, día tras día, desde las bahías maoríes hasta los arrecifes de Australia, siguiendo el hilo de un descubrimiento en el que cada cabo franqueado abre un peligro nuevo, hasta el momento en que el Endeavour se adentra en las aguas estrechas de la Gran Barrera de Coral.
Este tramo del viaje marca un punto de inflexión: es aquí, en Bahía Botany y luego a lo largo de varios cientos de kilómetros de una costa totalmente desconocida para los europeos, donde la expedición de Cook pisa por primera vez el suelo de lo que llegará a ser Australia. Cook nombra la bahía a partir de la insólita cosecha botánica que el naturalista Joseph Banks y el botánico sueco Daniel Solander recogen allí, mientras que cada cabo franqueado recibe un nombre inglés que todavía figura hoy en los mapas.
El texto que se sigue aquí es el diario personal de Cook, redactado día a día a bordo del Endeavour, distinto de los relatos retocados que el editor John Hawkesworth publicará en 1773 para el gran público. En él se encuentra la voz directa de un marino minucioso, más atento a los rumbos, a los vientos y a los hombres que al efecto literario, lo que convierte esta obra en una fuente de primera mano sobre los primerísimos contactos entre europeos y los pueblos aborígenes de Australia.
Primera reescritura integral moderna para el lector de hoy, que hace accesible este relato sin traicionar nada del viaje. 20 ilustraciones originales y mapas rediseñados permiten ver el itinerario, mientras que un aparato de referencias (glosario, cronología, índice, para saber más, nota del editor, posfacio) y una selección de fragmentos del texto original acompañan la lectura.
Journal de bord manuscrit de James Cook à bord de l'Endeavour (transcription diplomatique, National Library of Australia / projet South Seas), couvrant du 16 novembre 1769 au 10 juin 1770.
El primer tomo de este diario se cerró frente a una costa apenas nombrada, en Mercury Bay (bahía de Mercurio), llamada así porque el Endeavour había acechado allí el paso del planeta Mercurio por delante del Sol, en los días precedentes. James Cook tenía entonces tras de sí la mitad de una ribera cuya verdadera naturaleza todavía ignoraba. Este segundo tomo lo retoma en el mismo punto, sin transición ni descanso, a la salida de la bahía, el 16 de noviembre de 1769, y lo conduce hasta el 10 de junio de 1770, hasta un cabo que bautizará Tribulación porque allí, escribe, comenzaron todas las desgracias. Entre esas dos fechas cabe uno de los levantamientos más pacientes que haya conocido el mar.
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